Como no sólo de economía vive el hombre, y en cualquier caso, ésto también es economía, hoy nos hacemos eco de un producto novedoso, el CRONUT, fruto de la fusión entre el Croissant y el Donut, que puede hacer nuestras vidas golosas aún más plenas.
Si éste nuevo producto, además de estar bueno, viene precedido de una campaña de marketing perfecta, como es el caso, el éxito está asegurado. Lo que quizá no tenga tan seguro es permanecer ajeno a las copias, que vendrán, y harán, que en poco tiempo, éste producto pase a formar parte de nuestra dieta pecaminosa de calorías desmedidas.
Os dejo el enlace a la noticia, y ya sabéis, cuando todos vayamos al Mercadona y los compremos por cientos, recordad donde lo visteis primero.
Hoy en día, nadie se extraña, al oír hablar de la expansión de China por el mundo. No hay más que dar una vuelta por cualquiera de nuestros pueblos o ciudades para percatarnos de lo que digo.
En éste blog ya escribí sobre ésto, podéis verlo en el siguiente enlace:
Hoy vuelvo sobre el tema, porque lo siguiente que se han propuesto conquistar los chinos, es el mercado de venta por Internet.
Es posible que a lo largo de éstos días o semanas, alguien os hable u os haya hablado de ésto. Vuestro
interlocutor comenzará diciendo que acaba de conocer una página china,
parecida a eBay o Amazon, que vende todo tipo de productos a bajo
precio, incluso quizá se
haya aventurado a pedir una funda para el móvil o un cable HDMI, algo
pequeño para probar, aprovechando que no cobran los portes. Por último os dirá que, aunque el producto tardó un mes en llegar a su casa, está
contento con la compra y se plantea pedir un 'smartphone' al que ya ha
echado el ojo. "Total, por 50 euros...", suelen concluir.
Se trata de la conquista de Europa de los 'eBay chinos', una especie de bazares orientales online
con especial querencia por los dispositivos tecnológicos que completa
su catálogo con productos textiles, juguetes e incluso joyas. Se
caracterizan por vender 'clónicos', productos sin marca, a un precio muy
ajustado, pero también imitaciones de calidad. Puede encontrarse casi de todo en estos establecimientos, que ahora
empiezan a funcionar en países como España, Alemania o Francia.
De entre todas las webs dedicadas a éste negocio, destacan tres por su volumen de ventas y
confianza de los usuarios: Aliexpress, Focal Price y DealExtreme.
Las tres comparten muchas características. Ofrecen dispositivos como
smartphones y tablets con un diseño parecido al de los famosos Galaxy SIII o al iPhone 5 con
un "descuento del 70% con respecto a su precio original". En la mayoría
el parecido se termina en la carcasa, si bien se trata de teléfonos
completamente funcionales y desbloqueados para el uso con cualquier
operador.
Al atractivo de su precio se suma el
transporte gratuito. Y es que cada vez son más las empresas del
e-commerce chino que retienen los envíos hasta los llenar contenedores
para el transporte marítimo, una maniobra que aligera el gasto final del
producto, pero que también dispara el tiempo de entrega hasta los treinta días hábiles.
Y, aunque la demora pueda parecerle intorelable a un usuario de Amazon,
el usuario europeo ha encontrado en el envío gratuito un acicate a la
hora de comprar accesorios y productos más económicos. En estos casos la
ley que dice "no compres algo que cueste menos que su envío" nunca se
cumple.
La previsión más común entre los analistas sostiene que China dominará el comercio electrónico para 2025, con un gasto aproximado de 3.100 millones de euros, no en vano, el sector ha crecido un 83%
La
crisis económica ha obligado a que muchos negocios echen el cierre.
La falta de liquidez en los ciudadanos, la contracción de la
economía a nivel global, los retrasos en los pagos de clientes, etc.
son muchos los problemas que han hecho insostenible continuar con la
actividad empresarial. Pero allí donde algunos caen, otros han
crecido y hoy vamos a comentar brevemente algunos negocios
que triunfan en época de crisis económica.
Negocios
en el sector de arreglos y reparaciones de todo tipo
En época
de bonanza los negocios que se dedican a los arreglos y reparaciones
lo tienen un poco más complicado. Me refiero por ejemplo al típico
zapatero al que llevamos las botas para que les ponga unas tapas, la
tienda de arreglos de ropa donde llevamos un abrigo que nos ha
quedado grande o necesitamos que le cambien el forro. Estos negocios
han
aumentado su volumen de trabajo con la crisis,
hasta el punto de ver surgir competencia en un sector que hasta hace
poco se plateaba de forma seria su viabilidad. Para muchas personas
no hay dinero para algo nuevo, por eso se repara o arregla lo que se
tiene.
No es el
único caso, existen otros muchos negocios que si bien no han
aumentado su nivel de ingresos, si han sido capaces de sostenerse
mucho mejor gracias a un taller de reparaciones.
Un ejemplo es el sector de la mecánica de automóviles, que pese a
que el número de kilómetros global recorrido por los vehículos
haya descendido, el envejecimiento del parque automovilístico les
favorece, ya que a medida que van cumpliendo más años se necesita
mayor mantenimiento.
Reciclado
y reutilización, una opción rentable
Otro de
los sectores que ha aumentado su crecimiento
ha sido el del reciclado
o reutilización de productos,
ropa, etc. Un ejemplo es el de los
consumibles de impresora reciclados. Este tipo de negocios en época
de crecimiento económico se situaba en los polígonos industriales y
tenía a la empresa como su cliente objetivo. Hoy en día son varias
las tiendas de reciclaje de consumibles que han llegado al centro de
la ciudad, en calles principales, buscando al consumidor, que antes
apostaba por un consumible original como su cliente favorito.
Otro
ejemplo son las tiendas
outleet y ropa de segunda mano.
Este tipo de tiendas ya existían anteriormente, pero ahora han visto
aumentado su volumen de negocio, haciéndose más visibles, llegando
a locales más grandes y mejor situados. Un ejemplo son los productos de segunda mano para bebés. Carritos, cunas,
minicunas, hamacas, etc. que apenas usan durante unos meses y que
generalmente se pasaban de un familiar a otro. Ahora algún que otro
comercio apuesta por la compraventa especializada de estos productos,
porque luego están las tiendas de compra y venta de tipo general que
han crecido mucho en los últimos tres años.
Por
no hablar del sector del oro,
que en el centro de algunas ciudades llega a ser incluso agobiante el
asedio que sufrimos al pasear por las calles de la cantidad de
negocios que han surgido.
Cambiar
el sector del público al que nos dirigimos
Sin
embargo, otros negocios han decidido reorientarse hacia otro sector
de público, o simplemente han entendido que sus clientes sufren una
bajada de ingresos y no pueden mantener el nivel de gasto que hasta
ahora hacía sostenible el negocio. En este sentido en la hostelería
se da la curiosa circunstancia que mientras algunos negocios cierran
otros crecen
apostando por productos más económicos.
Ojo, no
digo de mala calidad. Un ejemplo son las hamburgueserías que han
crecido en los últimos tiempos de forma importante. No me refiero a
negocios que compiten con la típica hamburguesería franquiciada
americana que todos tenemos en mente. Más bien se trata de ofrecer
un producto de calidad,
bien presentado, para alguien que quiere salir a cenar pero ya no
puede gastarse en la cena las cantidades de hace unos años.
Como
hemos visto, oportunidades de negocio no faltan.
Tampoco durante la crisis económica. Lo difícil es encontrar la
nuestra.
¿Quién no ha soñado alguna vez con inventar algo que no existiera o vender un producto de éxito?
En muchos casos, los inventos que surgen, es porque alguien observa a su alrededor y detecta una necesidad no cubierta. En otros casos, aunque el producto exista, le falta ser repensado.
Es el caso de las yogurterías, que han proliferado como setas por las ciudades españolas, ofreciendo su yogur helado, añadiéndole siropes varios y toppings infinitos. Además de yogur helado natural, ya te ofrecen también, yogur helado de sabores, crema helada de nata o de chocolate, además de zumos de frutas helados, y otra multitud de productos, aunque el rey es el yogur helado o la crema de nata helada.
Aunque no estoy seguro de donde viene ésto, me puse a pensar como ha podido tener tanto éxito este producto en tan poco tiempo, y de repente me dí cuenta, de que éste producto ya se vendía, de forma parecida en unos establecimientos frecuentados por multitud de personas, donde se hicieron famosos como postres, quizá no como yogur helado, pero sí como crema de nata helada.
Me estoy refiriendo a los archifamosos BK Fusion, Sandy y McFlurrys de Burguer King y McDonalds. De hecho, en McDonalds, te preguntan que sirope y que topping quieres para el McFlurry, a un precio de 2,95 euros, muy similar a una crema de nata helada en Smöoy, con 2 toppings por 3 euros.
Analizando lo anterior, me da por pensar, que alguien, consciente del éxito de los postres helados en Burguer King y McDonalds, dijo, voy a repensar el negocio de las heladerías y darle un toque distinto a los productos citados más atrás, los saco del restaurante, y monto un local super moderno, con toques vanguardistas, denominado Heladería - Yogurtería y vendo ese producto, ampliando a su versión de yogur helado. E voilà, éxito asegurado, ahí tenéis sitios como Smöoy, llaollao, Dam, etc. Y siguen creciendo.
Llegados a éste punto, el otro día, charlando con un amigo, le dije, me extraña que con el éxito que está teniendo ésto, ninguna marca de yogur, aparezca en escena, y más aún, le dije, a ver lo que tarda Mercadona en vender ésto. Bueno, pues parece que fue una premonición, aquí os dejo un enlace que confirma mis pensamientos. El primero es que Danone comercializará su propio yogur helado, y el segundo es que Mercadona venderá bajo la marca Hacendado su versión del producto.
Esto no hace sino demostrar, porqué Mercadona es una de las mejores empresas españolas. La razón es porque sabe leer el mercado como ninguna, y vende exactamente lo que la gente quiere y a unos precios muy competitivos. Hace poco fué el famoso champú de caballo, y ahora es el yogur helado, el cuál vende con toppings diversos a parte, así como con varios siropes diferentes. Esta empresa, me recuerda a la famosa Inditex, con Zara a la cabeza, cuyo éxito fue mezclar a los comerciales con los diseñadores, y dió con la fórmula perfecta, ya que era capaz de parar de fabricar una prenda que no se vendía, y con la misma tela, fabricar otra prenda que si tuviera éxito. Se trata de vender moda rápida, fugaz y a precios asequibles. Sabe lo que quiere el mercado, y en un tiempo récord lo pone en sus tiendas.
Todo ésto es un acicate para aquellos emprendedores que sueñan con un producto de éxito. Estoy seguro que todavía hay margen de maniobra, cosas que inventar y productos novedosos que vender, sólo hay que descubrir cuáles son. Pronto alguien, nos soprenderá con otra cosa y de nuevo despertará nuestra admiración.
Éstos días, nos hemos sobrecogido con el cierre de Megaupload, y de todos los sitios precedidos de Mega, propiedad de la empresa matriz.
Las cifras de las que se hablan son estratosféricas, llegando a pensarse que el cierre de ésta empresa, es casi más por delito fiscal, blanqueo de capitales, etc, que por delitos relacionados con la propiedad intelectual, que también. En el siguiente enlace, se aclara un poco éste razonamiento:
Estamos en una época, en la que el "gratis total" parece que es la única forma de funcionar: libros escolares gratis para todos, cheque bebé para todos, sanidad gratis para todos, películas gratis en Internet, programas gratis para los smartphones, juegos gratis para mi consola, programas de software gratis para mi empresa o mi hogar, y tantas cosas por las que no queremos pagar ni un euro.
No hay que ser un lince, para pararse a pensar, que nada es gratis. Alguien tiene que desarrollar esos programas, grabar esas películas, contratar a esos médicos, o comprar esos libros para regalarlos a los escolares. Lógicamente, todo ésto tiene un precio que hay que pagar, y alguien lo paga. Hay empresas que lo pagan y lo ponen gratis a disposición de otros, cobrando por ejemplo con publicidad en sus webs, hay otros organismos, públicos en éste caso, que cobran impuestos a los ciudadanos y piensan que un bien público como la educación puede mejorarse regalando libros a los escolares, y otras empresas, entre las que se encontraría Megaupload, se inventaron una plataforma en Internet, desde la que los usuarios podían tener barra libre de contenidos, muchos de ellos protegidos con derechos de autor. Los dueños ganaban dinero con la publicidad, y con la tarifa premium, y los usuarios encantados con lo que allí se les daba. Pero en este caso, la empresa se olvidaba de pagar a los dueños de esos contenidos, y aquí entra la justicia.
En economía, existen 2 tipos de bienes, los bienes económicos, que son aquellos que tienen un precio, una oferta, una demanda, y son finitos. De ellos en principio se ocupa la economía. Por otro lado, están los bienes libres, aquellos que no tienen precio, son infinitos, y no existe un mercado para ellos. Por ejemplo el aire, el sol o el agua de los ríos, de los que en principio no se ocupa la economía, salvo en el caso de que pensemos en el cuidado del medio ambiente, como un recurso limitado. En este caso, si serían objeto de estudio por parte de la economía.
Pero ¿podríamos considerar los contenidos gratuitos en Internet como un bien libre? La gran mayoría de personas, contestaría que si, ya que se descargan los contenidos con total impunidad, sin pagar nada por ellos, y sin ni siquiera saber quien es su verdadero dueño. Pero estaremos todos de acuerdo, en que ésta forma de actuar, es insostenible.
Lo que si podría ocurrir, con el cierre de Megaupload, es que empresas que oferten contenido legal en sus webs, como videoclubs virtuales, librerías virtuales, discográficas virtuales, etc, vendan esos contenidos a unos precios razonables, donde se cubran sus márgenes de beneficio y los usuarios perciban que el contenido ofrecido tiene un precio acorde a sus pretensiones.
Esto ya se ha empezado a notar. En los días siguientes al cierre de Megaupload, se ha multiplicado el tráfico de las webs que ofertan contenido legal, como FILMIN, FILMOTECH, etc. Podemos verlo en la siguiente noticia:
Si la industria audiovisual fuera ágil y los autores fueran inteligentes, se darían cuenta de los ingentes beneficios que tenía Megaupload, y comenzarían a promover servicios legales similares, como los que ofrecen SPOTIFY y NETFLIX, llegando a un modelo de negocio equilibrado y satisfactorio para todos, porque la enorme demanda sigue ahí, esperando a que alguien se apiade de ellos. Toda esta gente, está deseosa de seguir consumiendo esos contenidos, y por un módico precio lo seguirían haciendo, sin ninguna duda.
Por último decir que el gratis total, como lo hemos conocido hasta ahora, tiene fecha de caducidad. En relación a lo público, empezaremos a ver, cómo se regalarán los libros a quién se lo merezca (por expediente académico, por renta familiar, etc), algo similar a lo que ocurre con las becas, habrá que pagar una pequeña cantidad de dinero por acudir al médico, pagaremos una determinada cuantía por ver una televisión pública, etc.
En cuanto a empresas privadas y a los contenidos audiovisuales, tendremos que acostumbrarnos a pagar una pequeña cantidad de dinero para descargar un programa de software, ver una película o escuchar una canción. Si nos olvidamos de darle la importancia que tiene a los derechos de autor, a las patentes, a los copyright, etc, las empresas pueden dejar de investigar e innovar, con los consiguientes perjuicios para nuestro nivel de vida.
En cualquier caso, la piratería ha existido, existe y existirá, y de nuevo habría que analizar la forma de ser y de pensar de las personas. Esa piratería de la que hablamos, esa picaresca, es muy diferente en unos países u otros, y por no irnos muy lejos, España está a la cabeza mundial de las descargas ilegales en Internet.
Para terminar, basta sólo un ejemplo, en Alemania, el metro no tiene tornos de seguridad, no es necesario, la gente no se cuela, paga su billete porque está convencida de que pagar es lo justo por un servicio del que van a disfrutar.
No descubro nada, si digo, que
cuando algo se pone de moda, ya sea un producto, una actitud, un gesto, un
baile, una frase, etc., automáticamente eso empieza a ser imitado por miles de
personas de todos sitios. Hay veces, incluso, que eso trasciende de nuestras
fronteras y entonces se convierte en algo mundial.
Ejemplos hay de todo tipo. David Beckham, popularizó el peinado con cresta. Automáticamente
cientos de miles de jóvenes le imitaron, y eso ha ido trascendiendo a lo largo
de los años, habiendo aún hoy, multitud de jóvenes y no tan jóvenes que se peinan
de esa manera. Siguiendo con peinados, otro que ha marcado tendencia es Neymar,
jugador de fútbol brasileño pretendido por el Real Madrid. Su cresta a lo indio
Cherokee ha creado furor entre los adolescentes.
En otros casos, lo que se pone de
moda, es una frase. Hay miles de ejemplos, pero por quedarme con alguna reciente, elijo las del humorista José Mota. Quien no conoce al Tío
La Vara y su famosa frase “Os voy a crujir vivos” o la del parodiado último
superviviente “give me hueco, que en habiendo hueco, ya yo…”. Por no citar
frases de gente conocida, como Belén Esteban “yo por mi hija mato”, “andreita cómete el
pollo”, o de gente desconocida, como el de "pim, pam, toma lacasitos". Son frases repetidas hasta la saciedad por muchas personas.
O quizá lo que se pone de moda es un baile y por ende una canción, valdría el ejemplo de cualquier canción del verano, o
una que está de plena actualidad, y que sin duda, al cantante de la misma, le ha
tocado la lotería, y de no conocerlo ni Fuky, ha pasado a liderar las listas de
ventas en todos los países del mundo, me estoy refiriendo a Michel Teló y su canción "Ai se eu te pego". Este señor, tuvo la suerte de que un
crack del fútbol mundial como Cristiano Ronaldo, celebró uno de sus goles
bailando la cancioncita, de ello se hicieron eco los programas de deportes,
luego los del corazón y tachaaannnn, canción de éxito. No hay Pub que se precie, que
no ponga durante la noche varias veces éste tema.
Llegados a éste punto, supongo
que tampoco sorprendo a nadie, si digo, que detrás de todo lo anterior, siempre
hay una empresa que vende algo: productos, ideas, programas, canciones, etc.
Pero la moda, las costumbres o
las actitudes no siempre suponen algo bueno para las empresas, como podría
derivarse de la lectura anterior.
Llevamos ya unos años, en los que
los hombres se han dado cuenta de que su imagen personal es muy importante. No
digo que los hombres no hayamos sido coquetos desde siempre, que no lo dudo,
pero es contrastable que de un tiempo a esta parte, la mayoría de hombres ha
empezado a utilizar todo tipo de cremas, tratamientos capilares, depilación de
multitud de partes del cuerpo, etc. Las empresas de cosmética han sabido
entender éste cambio de tendencia en el mercado y han desarrollado toda una
gama de productos para el hombre, con el apellido de “For men”. Así, empresas
que sólo tenían clientas femeninas, y que por tanto sólo optaban al 50% del
mercado, han pasado a tener el 100% de público objetivo con sus productos para
hombres y mujeres. En el caso contrario también se dan curiosidades. Es el caso
de las cuchillas de afeitar para mujeres. Esas cuchillas, que por supuesto no son
para la barba, si están pensadas para las piernas u otras partes más íntimas. Son monísimas de la muerte, en colores
rositas, etc., pero no dejan de ser unas cuchillas de afeitar, tuneadas por
empresas que vendían productos para hombres.
Siguiendo con éste ejemplo y por tanto con la reflexión que iniciaba líneas atrás,
retomo el asunto de que las modas, las costumbres o las tendencias, no siempre
benefician a una empresa.
Hoy en día, está de moda, que los
hombres se dejen barba. Corta, larga, de tres días, arreglada, sin arreglar,
etc. No se si estaré en un error, pero estoy convencido que ésta tendencia la
inició nuestro Rey D. Juan Carlos. Le siguió el príncipe, y a éste mucha gente,
por ejemplo Iker Casillas. Luego se fue extendiendo, y hoy sólo tenéis que
mirar a vuestro alrededor en los sitios de ocio que frecuentéis, o en vuestro
trabajo, clase, o donde quiera que vayáis, para ver la cantidad de hombres con barbas
diversas que hay.
Lógicamente, hay empresas a las que no
les gusta nada eso, por ejemplo Gillette, famosa empresa de cuchillas de
afeitar. Y diréis, bueno, pero una cuchilla de afeitar no vale nada, y porque
un hombre no se afeite no va a cerrar la empresa. Una cuchilla y un hombre no
tendría importancia, pero si los que dejan de afeitarse durante un largo tiempo son miles y miles de hombres, la empresa nota que sus ventas caen y por tanto
sus beneficios.
¿Cómo puede cambiar eso la
empresa? Intentando poner de moda lo contrario. Así que lanza una campaña publicitaria feroz contra esos hombres, a los que
bautiza como “hombres lija” y les ataca donde más le duele a los hombres, que es en
las relaciones afectivas con mujeres, intentando poner de manifiesto que los
hombres lija, ligan menos, porque pinchan a las mujeres. Os dejo una serie de
vídeos que ilustran lo anterior.
Fijaos, como algo que surge espontáneamente
en la sociedad, hace reaccionar a las empresas, que siempre tienen que estar
atentas a cualquier cambio del mercado si no quieren quedarse fuera de juego y
ver disminuir sus beneficios de forma notable, bien porque no han sabido satisfacer las necesidades que los consumidores buscan, y no les dan los productos que quieren o bien porque lo que se ponga de moda les perjudique en sus ventas.
Un poco de humor, para entender como han funcionado algunas empresas, que han colaborado en el caos económico que estamos viviendo. Hay quien lo llama capitalismo feroz, yo prefiero llamarlo caradurismo feroz, porque de la noche a la mañana no podemos eliminar y condenar a la hoguera al capitalismo, ese que nos ha traído la aspirina, el iPhone o el cine en 3-D. Lo que habría que fomentar un poco más, es la ética empresarial en los negocios y una mejor forma de hacer las cosas, donde entre los objetivos de las empresas, se tengan en cuenta los de la sociedad que las rodea.